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La villa de Marchena, situada a
unos 50 km. al Este de Sevilla, está enclavada
en plena campiña, entre suaves colinas de cereales,
girasoles y olivos. Con sus 20.000 habitantes conserva
el aire típico de los pueblos sevillanos junto
a los mejores valores de su pasado histórico. Su
caserío se extiende en torno al solar que ocupaba
el palacio ducal de la casa de Arcos, uno de los más
antiguos señoríos sevillanos, y en cuya
capilla musical ejerció su magisterio, entre otros,
el egregio músico Cristóbal de Morales entre
1548 y 1551.
No
lejos de Marchena se encuentra también la ciudad
de Écija, patria de Luys Venegas de Henestrosa,
el compilador del Libro de cifra nueva de 1557, y de fray
Juan Bermudo, cuya Declaración de instrumentos
musicales se imprimió en la también vecina
Osuna en 1555.
Los
seis órganos conservados actualmente en Marchena
son el testimonio de la gran riqueza instrumental y artística
de la zona. En un radio de unos 50 km., que comprende
las ciudades de Ecija, Carmona, Utrera, Arahal, Osuna,
Paradas, Fuentes, La Campana, Morón y El Coronil,
se localizan más de 40 instrumentos de los siglos
XVII al XIX. Todo ello sin contar los más de 30
órganos históricos existentes en la ciudad
de Sevilla o los quince que alberga Antequera, ya en el
camino hacia Granada. En este panorama, el conjunto formado
por los dos grandes órganos de la iglesia de San
Juan de Marchena constituye un verdadero centro de gravedad:
el órgano chico o del evangelio, construido por
Juan de Echavarría en 1765 según la más
pura tradición castellana, se enfrenta al órgano
grande, asentado al otro lado del coro en 1802 por el
maestro Francisco Rodríguez, el más destacado
y visionario discípulo del organero real Jorge
Bosch. Ambos instrumentos, conservados en condiciones
excepcionales de integridad y originalidad, tanto en su
parte sonora como mecánica, constituyen, de por
sí, una lección para el intérprete
actual interesado en la música histórica.
En
este contexto, la Academia de Organo en Andalucía
no sólo pretende satisfacer el interés de
organistas profesionales, estudiantes y aficionados, tanto
de ámbito nacional como internacional, por el órgano
ibérico y su música. La Academia de Organo
en Andalucía pretende constituirse en un proyecto
pionero para la difusión del patrimonio organístico
de Andalucía, para su protección, restauración
y fomento, ya que, desgraciadamente, la mayor parte de
este patrimonio está aun por restaurar y sólo
algunos de estos instrumentos conservados están
en condiciones de poder ser utilizados.
Así, la Academia de Organo en Andalucía
fija su sede en Marchena y desarrolla sus actividades,
principalmente, en los órganos de la iglesia de
San Juan y de San Sebastián de esta ciudad, si
bien otros instrumentos de la zona son también
utilizados en conexión con esas actividades, sobre
todo en Ecija, Carmona y Sevilla.
Los
planes de restauración que se están poniendo
en marcha gracias a la iniciativa de la Consejería
de Cultura de la Junta de Andalucía posibilitarán
la ampliación del instrumental a disposición
de la Academia en breve plazo.
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